La amistad por encima de la rivalidad: la historia de Barshim y Tamberi

La amistad por encima de la rivalidad: la historia de Barshim y Tamberi

Foto: Getty Images – World Athletics

El domingo 1 de agosto por la noche, se disputó la final del salto en alto de los varones, fue un concurso cerrado y disputado entre el catarí Mutaz Barshim y el italiano Gianmarco Tamberi. La nota de esa noche, obviamente fue el consenso entre ambos atletas para quedarse cada uno con una medalla de oro. La planilla de ambos atletas era identica. Sin nulos hasta los 2,39mt que ninguno de los dos pudo pasar.

Tras la consulta del juez de campo, sobre si querían realizar un salto más cada uno y definir el primer puesto, Mutaz preguntó: “¿Podemos tener dos oros?”, esa pregunta cambio la historia.

Y así fue, como los dos amigos que previamente habían bromeado sobre la posibilidad de compartir un oro olímpico, se miraron y no necesitaron discutirlo: UN ORO PARA CADA UNO.

Pero la historia de amistad entre estos dos rivales, comenzó casi un año después de que Tamberi sufriera la rotura de un ligamento del tobillo en plena Diamond League de Mónaco y un mes antes de Rio 2016. A esa altura, Tamberi llegaba como el mejor saltador detras de Barshim, con la posibilidad de integrar el club de los 2,40mt.

Por la gravedad de la lesión Tamberi, debío ser operado inmediatamente y recien en 2017 pudo volver a competir en Ostrava. Donde sintió el afecto del público y sus rivales, que lo empujaban a dar lo mejor en cada intento. Luego de esa competición, voló a Paris para volver a competir, pero esta vez no logró pasar la altura inicial y se frustró.

Aquí entra en escena Barshim, que viendo lo devastado que se encontraba Tamberi, decidió ir a hablar con el y motivarlo. Sus palabras fueron: “No intentes precipitarte. Tuviste una gran lesión y ya estás de vuelta en la Liga de Diamante. Nadie lo esperaba. Pero ahora tienes que tomarte tu tiempo, no esperes mucho de ti demasiado pronto. Sólo hay que ver qué pasa”. Mutaz le ayudó a comprender que no debía saltar por el público o sus amigos, sino por él y a su debido tiempo.

Y un año después, en 2018, Tamberi fue quien consoló a Barshim, cuando éste sufrió exactamente la misma lesión, un año antes del Mundial de Doha. Ambos atravesaron el año ayudandose mutuamente. Y Barshim volvió a darle un empujón de motivación, cuando tras la operación y la rehabilitación, el catarí fue campeón del mundo en Doha en 2019.

Ambos rivales y ahora amigos, lograron superar la adversidad y sacar de las debilidades la fortaleza necesaria para llegar a Tokyo 2020.

Compartieron los sinsabores una lesión. Hoy comparten la gloria olímpica.

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